El valor de la exportación española ha aumentado desde 2012 a 2016.

Aunque en términos generales a nivel nacional, la exportación de frutas en 2016 descendió un 5% en volumen, destaca el crecimiento de los frutos rojos procedentes de Huelva, con un 23% más en el caso del arándano, ascendiendo a 257,7 millones de euros, un 30% en el caso de la frambuesa situándose en 306,5 millones de euros, y un 6% en el caso de la fresa con 583 millones de euros.

Uno de cada diez moras que se come un británico es española. El boom de los frutos rojos, destacables por sus ventadas para la salud, ha llegado antes al extranjero que a España, donde apenas se consume un 5% de la producción total de moras, frambuesas y arándonos.

La demanda de estos frutos ha subido, ya las exportaciones de la fresa están bajando por la fuerte competencia de terceros países, y aunque ésta sigue siendo el producto estrella, tanto las exportaciones como las hectáreas están mermando en beneficio del resto.

El arándano es el fruto que más ha crecido en los últimos años con un ascenso de casi el 140% en la exportación, seguido por la frambuesa con un 129% y las moras con un 35%.

El principal destino de los frutos rojos es Reino Unido, que se lleva casi el 40% del total. Sólo en 2015, España exportó 33,500 toneladas de fresas a Reino Unido, es decir, un 10% de las exportaciones y 16.000 toneladas del resto de frutos rojos, lo que supone un 40% de los envíos.

Si nos referimos a las tierras, podemos concluir que en total hay más frutos rojos españoles que nunca, las tierras dedicadas al cultivo de la mora han crecido un 160%, las del arándano un 151%, en cuatro años, mientras que la fresa ha perdido un 8,43% de superficie de cultivo desde 2012.